Sexo Tántrico
May 14, 2009 by Irma Gonzalez
Publicado en: Relaciones
Su significado es expansión y liberación, ésta técnica es utilizada para demorar la eyaculación e intensificar el placer sexual, usando como herramienta cada uno de los cinco sentidos. Sus origenes bienen de las enseñanzas budistas e hindú.
Normalmente el objetivo del sexo es conseguir el tan valioso orgasmo pero para el Tantra la satisfacción femenina y el orgasmo son muy importantes, pero el orgasmo masculino debe demorarse para prolongar la dicha.
El sexo tántrico es un ritual en sí mismo. Para comenzar a practicarlo, se debe preparar un ambiente cálido, que ayude a la compenetración de la pareja. Por eso, es muy importante la decoración de la habitación. “El ritual aconseja decorar un espacio con telas y cojines de colores suaves, encender alguna vela y ambientarlo con el olor de una barrita de incienso. Pero lo más importante es la respiración, se deben hacer ejercicios para sincronizar las respiraciones y que la pareja fluya en la misma sintonía”.
Las prisas y los nervios no son buenos amigos de esta práctica. Las caricias son fundamentales, los masajes mutuos, utilizando aceites aromáticos que ayudan a tener más sensibilidad con la otra persona. “Se pueden colocar bebidas y comida, principalmente frutas, como uvas, fresas, cerezas… y entre juegos ofrecérselo a la pareja. El objetivo es sensibilizar todos los sentidos de nuestro cuerpo, como el gusto, el olor, la vista…”.
La comunicación en esos momentos es también muy importante. Darse a conocer al otro, ver cuáles son sus necesidades y apetencias sexuales, “así, permitimos a la mujer abrirse y desarrollar su sexualidad. Y ella también podrá obtener orgasmos más intensos. Hoy en día, muy pocas conocen los orgasmos de útero que se expanden por todo el cuerpo y además son sanadores. Con los orgasmos tántricos se crea un círculo místico entre la pareja”.
Se debe conseguir el control de los genitales, ejercitando los músculos de las nalgas, y así aumentar el flujo de sangre en la zona genital, que revitaliza, fortalece y tonifica los tejidos, con lo que se logra una mayor excitación sexual. “Pero, a medida que el hombre nota su fogosidad, debe relajarse y respirar profundamente para evitar la eyaculación, ya que se considera un derroche de energía vital. Los juegos amorosos suelen durar horas con esta práctica y la meta es el éxtasis de la fusión total”.
Lo imprescindible de esta disciplina es adoptar una actitud de respeto, una visión sana ante el sexo, y dejarse llevar.
Técnicas:
Existen diversas formas para conseguir que la erección remita y demorar la eyaculación.
- Quédate totalmente quieto, relaja los músculos genitales y anales, y empuja la lengua contra el paladar, justo detrás de los dientes.
- Permanece quieto y respira profundamente y con regularidad.
- Retira un poco el pene hasta que pase la urgencia, y a continuación alterna nueve empujones débiles con uno más profundo.
- Presiona el perineo con el índice y el pulgar, entre el ano y el escroto. Puedes hacerlo tú mismo o tu compañera.
- Utiliza la técnica de la presión, creada por los sexólogos Masters y Johnson. Coloca el pulgar en el frenillo, en la parte inferior del pene, con los dedos índice y medio en las ondulaciones del glande en la parte superior del pene, y aprieta durante 10 o 15 segundos. En este caso, también puedes hacerlo tú mismo o tu compañera.
Fuente:http://www.terra.com